Comunicado a la opinión pública – Se deben revisar los resultados sobre pobreza ante justificada desconfianza

Se deben revisar los resultados sobre pobreza ante justificada desconfianza

La Secretaría Técnica de Planificación de la Presidencia de la República, ha presentado los datos obtenidos por la Dirección General de Encuentas, Estadísticas y Censos (DGEEC), sobre los niveles de pobreza en los años 2012 y 2013. Los resultados sobre pobreza, pobreza extrema y desigualdad son asombrosos. Veamos los datos de pobreza extrema:

La pobreza extrema total pasó del 18 % en el 2011 al 10,1 % en el 2013. (cayó 7,9 puntos porcentuales). Es decir, de los 1.165.745 pobres extremos en 2011 se bajó a 677.089 en dos años (488.656 personas salieron de la pobreza extrema, el 42 % de los pobres extremos del 2011).

La pobreza extrema rural pasó del 29,6 % en el 2011 al 17,6 % en el 2013. (cayó 12 puntos porcentuales). Es decir, de los 782.009 pobres extremos en 2011 se bajó a 474.825 en dos años (307.184 personas salieron de la pobreza extrema en el sector rural, el 39 % de los pobres extremos del 2011).

La pobreza extrema urbana pasó del 10 % en el 2011 al 5,1 % en el 2013. (cayó 4,9 puntos porcentuales). Es decir, de los 383.736 pobres extremos en el 2011 se bajó a 202.264 en dos años (181.472 personas salieron de la pobreza extrema en el sector urbano, el 47 % de los pobres extremos del 2011).

En promedio anual entre 2012 y 2013, la pobreza extrema total cayó 4 %, siendo aún más espectacular el promedio de caída de la pobreza extrema rural, con un 6 %.

Cifras tan fabulosas en reducción de pobreza en tan corto tiempo, que ni países como Chile o Brasil han logrado alcanzar, merecieron las explicaciones del Ministro José Molinas, quién previendo la justificada incredulidad de la ciudadanía hacia los resultados, conformó un Comité Interinstitucional para que avalen dichos datos. Molinas argumentó que la pobreza extrema se redujo por tres motivos:

1- Por el alto crecimiento económico, principalmente en el 2013.

2- No hubo un aumento significativo de los precios de los alimentos en estos últimos dos años (2012 – 2013).

3- La distribución del ingreso mejoró, los ingresos del 20 % más pobre subió un 44 % en un año.

Los argumentos esgrimidos no son suficientes para explicar una drástica reducción de la pobreza extrema como la presentada por la DGEEC, por varios motivos. Veamos algunos de ellos.

1- En relación al crecimiento económico, el mismo ha sido moderado en los últimos años, con un promedio cercano al 5 %, además de ser volátil, con años de achicamiento del PIB y recesión, como en el 2009 y el 2012, seguido de años de alto crecimiento, como el 2010 y el 2013. En un año de alto crecimiento como el 2010, la pobreza extrema no se redujo, sino que aumentó, pasando de 18,8 % a 19,4 %.

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Además de este precedente, el crecimiento económico del Paraguay es resultado de un modelo económico que más que distribuir la riqueza, la concentra, beneficiando a los estratos superiores de ingresos. Esto porque al centrar la economía en la exportación de materias primas de bajo valor agregado, se van concentrando progresivamente los factores productivos, como la tierra y el capital, así como los ingresos, en grandes unidades productivas, dado que no hay procesos significativos de industrialización y generación de empleos, y el Estado tiene un sistema tributario regresivo, que no redistribuye la riqueza generada. En este sentido, uno de los miembros del Comité Interinstitucional, César Barreto, dijo sobre el crecimiento del 2013 y la persistencia de altos niveles de pobreza y desempleo, que «A pesar de las estadísticas (el crecimiento) no favoreció a todos los sectores» (Ultima Hora, 31 de diciembre de 2013).

2- En relación a la inflación de los alimentos, en los últimos 5 años en ningún caso hubo reducción del precio de los mismos, según el índice del BCP, sino aumentos altos y moderados.

 

2010 2011 2012 2013
Inflación Alimentos 11,2 3,9 0,7 6,7

Fuente: BCP

El encarecimiento de los alimentos tuvo una tasa moderada en el 2011 de 3,9 %, y una tasa baja pero positiva en el 2012, de 0,7 %. En el 2013, se tuvo un incremento importante de precios de alimentos, de 6,7 %, una de las tasas más altas en la región según la FAO. Esto no condice con la afirmación de que la pobreza extrema bajó por que no subieron los precios de alimentos. Según la FAO, en el 2013 el hambre (pobreza extrema) afectaba al 25 % de los paraguayos y paraguayas.

3- Muy llamativo resulta que en el 2013, el 20 % más pobre de la población incrementó sus ingresos en 44 %, en un solo año, mientras que el 20 % más rico solo lo hizo en 10 %, y el promedio a nivel nacional fue de 12 %. El modelo económico del Paraguay, como se ha demostrado en los 10 años anteriores, no favorece los ingresos de los estratos más pobres, sino que privilegia a los estratos superiores. Un salto de esta magnitud en la población más pobre, la que tiene los niveles más bajos de educación, salud, acceso a tierra y créditos, etc., solo podría ser fruto de una política pública muy fuerte dirigida a esa población, situación que no se observó entre los años 2012 y 2013.

En resumen, los datos presentados despiertan una justificada desconfianza en la ciudadanía, que en su mayoría no ve ningún florecimiento económico en las calles, ni la reducción de la pobreza, el hambre, la inseguridad, etc. Es necesario revisar estos resultados, fruto de una Encuesta hecha a solo 5.424 hogares, que en relación a una población de 6,6 millones da una relación de 0,09, mientras que en otros países para reducir el margen de error se utiliza una muestra mayor, como en Chile, donde se encuestaron 59.000 hogares, que en relación a una población de 16,6 millones da una relación de 0,35, muy superior al caso paraguayo, y por tanto, más confiable en sus resultados.

 

Asunción, 14 de abril 2014

Consejo Directivo de la SEPPY

Sarah Zevaco, Lila Molinier, Luis Rojas

0983 206-996

0991 716-123

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